Qué es un burofax y para qué sirve
Un burofax es el servicio del operador postal con el que se envía un documento de forma urgente y con prueba: el remitente entrega el texto en una oficina o a través de la web, el cartero lo lleva al domicilio del destinatario y, si se contratan, quedan la certificación del contenido y el acuse de recibo firmado. Sirve para dejar constancia fehaciente de una comunicación con consecuencias jurídicas: reclamar una deuda, resolver o no renovar un contrato, requerir una reparación, comunicar un despido o responder a una reclamación. Cuesta habitualmente más de 20 € con todos los extras, tarda uno o varios días y exige que el destinatario esté en casa o vaya a recogerlo a la oficina.
Burofax online y burofax electrónico: no son lo mismo
El burofax online del operador postal es el mismo burofax postal de siempre, pero solicitado desde el ordenador: se sube el PDF, se paga con tarjeta de crédito y el operador lo imprime y lo lleva en papel al destinatario. Ahorra la visita a la oficina, no el tiempo ni el coste de la entrega.
El burofax electrónico, en cambio, no pasa por el papel. Es una notificación electrónica certificada: un prestador de servicios de confianza registra el contenido del mensaje y de los archivos adjuntos, la fecha y hora de envío, la entrega en el correo o el teléfono del destinatario y las interacciones, y sella esas evidencias con un sello de tiempo. En Mensatek lo hacemos por dos vías, el email certificado y el SMS certificado, y el resultado es un certificado en PDF con el mismo valor de prueba que el burofax en la inmensa mayoría de los casos, en segundos y por una fracción del precio.
Validez legal del burofax electrónico
Ninguna ley general obliga a usar el burofax. Lo que exigen los contratos y algunas normas es una comunicación fehaciente: que pueda probarse qué se comunicó, a quién y cuándo. Esa condición la cumple la notificación electrónica certificada gracias al Reglamento eIDAS (UE 910/2014), que reconoce efectos jurídicos a las evidencias electrónicas en toda la Unión Europea, y a la Ley 6/2020 de servicios electrónicos de confianza. Un sello de tiempo cualificado, como el que aplican Mensatek y la FNMT, goza de presunción de exactitud de la fecha y de integridad de los datos: quien discuta el certificado tiene que probar lo contrario.
Los juzgados civiles, mercantiles y laborales admiten estos certificados como prueba documental de reclamaciones, requerimientos, comunicaciones laborales y cambios de condiciones. Mensatek es Prestador de Servicios de Confianza con certificaciones ISO 27001 e ISO 9001 y conserva las evidencias durante diez años. Solo hay que respetar una excepción: si un contrato o una norma exige expresamente el burofax o el correo postal como medio, hay que usar ese medio.
Burofax postal, burofax electrónico y carta certificada
| Email o SMS certificado | Burofax postal | Carta certificada | |
|---|---|---|---|
| Prueba del contenido | Sí, del texto y de los adjuntos, con huella digital | Sí, con certificación de texto (extra) | No, solo de la entrega |
| Acuse de recibo | Entrega y, si la hay, apertura, con fecha y hora selladas | Sí, firmado en papel (extra) | Sí, firmado en papel |
| Tiempo hasta la entrega | Segundos | Uno o varios días | Varios días |
| Coste por envío | Desde 0,26 €, adjuntos incluidos | Habitualmente más de 20 € con extras | Varios euros |
| Qué necesita el destinatario | Un correo electrónico o un móvil | Estar en casa o recogerlo en la oficina | Estar en casa o recogerlo |
| Envío masivo | Sí, miles a la vez desde el panel o la API | Uno a uno | Uno a uno |
Cuánto cuesta enviar un burofax online con Mensatek
Cada email certificado o SMS certificado consume 9 créditos, entre 0,26 y 0,39 € según el bono que compres, con los archivos adjuntos incluidos. No hay cuotas mensuales ni permanencia, los créditos no caducan y sirven para todos los servicios de la plataforma. El alta es gratuita y, si te registras como empresa, incluye créditos de prueba para comprobar el servicio con un envío a tu propio correo o teléfono. Consulta todos los precios y bonos.
Cuándo sigue haciendo falta el burofax postal
- Cuando el contrato o la norma aplicable exige expresamente burofax, correo postal certificado o entrega en un domicilio.
- Cuando solo conoces la dirección postal del destinatario y no tienes ni su correo electrónico ni su móvil.
- Cuando la contraparte o su abogado ha condicionado el trámite a ese medio concreto.
En el resto de situaciones, y son la mayoría, la notificación electrónica certificada llega antes, cuesta menos y prueba más: también lo que había dentro del adjunto y en qué momento exacto se entregó y se abrió.