Qué es KYC (Know Your Customer) y cómo verificar a tus clientes online

Qué significa KYC, qué exige la normativa de prevención del blanqueo de capitales, cómo es un proceso KYC paso a paso y cómo hacerlo en un par de minutos desde el móvil del cliente.

Abrir una cuenta en un banco, contratar un seguro, invertir en una plataforma o comprar criptoactivos: en todos esos casos, antes de empezar, te piden el documento de identidad y, cada vez más a menudo, que te grabes la cara con el móvil. Es el proceso KYC. En este artículo explicamos qué significa KYC, para qué sirve, qué exige la normativa en España y en la Unión Europea, cómo es un proceso KYC paso a paso y cómo puede hacerlo tu empresa de forma online, sin que el cliente tenga que ir a ninguna oficina.

Qué es KYC: significado

KYC son las siglas en inglés de Know Your Customer, que en español se traduce como conoce a tu cliente. El término se refiere al conjunto de procedimientos con los que una entidad o una empresa verifica la identidad de sus clientes y evalúa el riesgo que supone la relación de negocio con ellos, antes de empezarla y mientras dura.

El concepto nació en el banco: las entidades bancarias y otras instituciones financieras empezaron a aplicarlo para saber a quién abrían una cuenta. Hoy lo usan también aseguradoras, plataformas de inversión, empresas de finanzas y de criptoactivos y cualquier negocio que necesite verificar la identidad de sus usuarios en línea.

En la normativa española y europea, el KYC forma parte de lo que se llama diligencia debida (en inglés, CDD o customer due diligence). Cuando el cliente es una empresa, se habla de KYB (Know Your Business): además de identificar a quien actúa en su nombre, hay que comprobar los datos de la sociedad y quién es su titular real.

Para qué sirve el KYC

El objetivo principal del KYC es la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (en Latinoamérica se habla de lavado de dinero). Si una entidad no sabe con quién trata, su sistema puede usarse para mover dinero de origen ilícito, ocultar la corrupción o financiar actividades delictivas. Pero el KYC también sirve para:

  • Prevenir el fraude y la suplantación de identidad: que nadie abra una cuenta, pida un crédito o firme un contrato en nombre de otra persona.
  • Protección de los propios clientes: sus cuentas y sus datos quedan asociados a una identidad comprobada.
  • Cumplir la normativa y evitar sanciones: los incumplimientos en materia de blanqueo se sancionan con multas elevadas y dañan la reputación de la organización.
  • Tomar mejores decisiones de negocio: conocer el perfil de riesgo del cliente permite ajustar los controles a cada caso.

Qué dice la normativa de prevención del blanqueo de capitales

En España, la norma de referencia es la Ley 10/2010, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo. Obliga a los llamados sujetos obligados a aplicar medidas de diligencia debida con sus clientes. Entre ellos están las entidades de crédito y el resto de la banca, las aseguradoras de vida, las empresas de servicios de inversión, las entidades de pago y de dinero electrónico, los proveedores de servicios de criptoactivos, los notarios, los auditores y asesores fiscales, las inmobiliarias y los casinos, entre otros.

Esas medidas de diligencia debida incluyen:

  • Identificación formal del cliente mediante un documento fehaciente, como el DNI, el NIE o el pasaporte.
  • Identificación del titular real, es decir, la persona física que está detrás cuando el cliente es una sociedad.
  • Propósito e índole de la relación de negocio, con información sobre la actividad del cliente.
  • Seguimiento continuo de la relación y de las operaciones, para detectar las que no encajan con su perfil.

Cada entidad debe recoger estas medidas en una política y un manual de prevención, con controles internos adaptados a su tipo de negocio y a su sector. La ley permite aplicar medidas simplificadas cuando el riesgo es bajo y exige medidas reforzadas cuando es alto, y obliga a conservar la documentación durante diez años. También admite la identificación no presencial, incluida la videoidentificación, con los requisitos que fija el Sepblac, el supervisor español en esta materia.

En la Unión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron en 2024 un nuevo paquete contra el blanqueo que sustituye buena parte de las directivas por un reglamento directamente aplicable en todos los Estados miembros: el Reglamento (UE) 2024/1624, que se aplicará a partir del 10 de julio de 2027. Además, el paquete crea una nueva autoridad europea de lucha contra el blanqueo de capitales, la AMLA. Es una de las principales novedades en la materia: las exigencias de KYC serán más homogéneas en toda Europa.

El proceso KYC paso a paso

  1. Recogida de datos. Nombre, número de documento, fecha de nacimiento, dirección y, según el sector, actividad profesional u origen de los fondos.
  2. Verificación del documento de identidad. Se comprueba que el documento es válido, está vigente y no ha sido manipulado, y se extraen sus datos.
  3. Comprobación de que el cliente es el titular. Una prueba de vida asegura que hay una persona real delante de la cámara, y una comparación biométrica confirma que su cara es la de la foto del documento.
  4. Resultado documentado. Cada comprobación queda registrada con su resultado y sus evidencias, para el expediente del cliente.
  5. Evaluación del riesgo. Con toda la información (el tipo de cliente, su país, el producto y el uso previsto de la cuenta) se asigna un nivel de riesgo al cliente y se decide qué medidas aplicar: simplificadas, normales o reforzadas.
  6. Seguimiento continuo. El KYC no termina en el alta: hay que actualizar los datos y vigilar las transacciones y las operaciones durante toda la relación.

KYC presencial y verificación de identidad online

Durante años, el KYC obligaba al cliente a ir a una oficina con su DNI. Hoy la mayoría de las altas se hacen a distancia con un eKYC o KYC digital, desde el móvil del cliente. Pero no todos los sistemas comprueban lo mismo: lo habitual es pedir un selfie, una sola foto de la cara. La verificación más sólida parte de un vídeo de la cara con prueba de vida, que demuestra que hay una persona real delante de la cámara en ese momento, y lo coteja con un documento de identidad cuya validez se comprueba de verdad.

Frente a amenazas como los documentos falsificados o las caras generadas por ordenador, la prueba de vida y la detección de manipulaciones son las piezas clave. La verificación online, además, reduce los abandonos en el alta, elimina los desplazamientos y deja un expediente con las evidencias de cada verificación, algo que un proceso en papel difícilmente consigue.

Cómo hacer la verificación KYC de tus clientes con Mensatek

El servicio de verificación de identidad de Mensatek permite lanzar un proceso KYC desde el panel o integrarlo en tu alta de clientes por API. Así funciona:

  1. Envía el enlace. Desde el panel o la API, envía a tu cliente el enlace de verificación por SMS, email o WhatsApp. Lo abre en el navegador de su móvil, sin instalar ninguna aplicación.
  2. Vídeo de la cara con prueba de vida. El cliente se graba siguiendo las indicaciones de la pantalla, y el sistema comprueba que es una persona real y presente, no una foto, una pantalla ni una grabación.
  3. Cotejo con el DNI. El cliente captura su documento de identidad. El sistema comprueba que es válido (su formato, sus dígitos de control y que no ha sido manipulado), extrae sus datos para que nadie tenga que teclearlos y compara la cara del vídeo con la foto del documento.
  4. Informe de verificación. Se genera un informe verificable con los datos extraídos, la puntuación de cada comprobación y las evidencias del proceso. Cuando todas las puntuaciones son altas, la verificación es totalmente automática. Si algún parámetro queda por debajo del umbral, un agente revisa las evidencias y valida el resultado.

Para clientes empresa, el sistema comprueba también el CIF, la denominación y los datos societarios. Y puedes completar el proceso con otras herramientas de la plataforma: un código OTP para confirmar que el teléfono es del cliente, la consulta del servicio antifraude para puntuar su teléfono, su email y su IP, y la contratación online para que firme el contrato en el mismo flujo. El informe reúne todo lo necesario para acreditar la identidad del cliente en tu expediente de diligencia debida.

Beneficios de un buen proceso KYC

  • Menos fraude y menos cuentas falsas desde el primer día.
  • Altas en minutos, desde cualquier lugar: una tarea que antes llevaba días se resuelve de manera sencilla para el usuario.
  • Mejor comprensión de cada cliente y de su riesgo, en un entorno regulatorio cada vez más exigente.
  • Cumplimiento documentado: cada verificación deja su rastro para una inspección o una auditoría.
  • Confianza: tus clientes saben que nadie puede hacerse pasar por ellos, y eso también es una ventaja en el mercado.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa KYC?

Son las siglas de Know Your Customer, conoce a tu cliente: el proceso para verificar la identidad de los clientes y evaluar su riesgo antes y durante la relación de negocio.

¿Qué diferencia hay entre KYC y AML?

AML (anti-money laundering) es el conjunto de la prevención del blanqueo de capitales: políticas, controles, seguimiento de operaciones y comunicación de las sospechosas. El KYC es una parte de ese sistema, la que se ocupa de identificar y conocer al cliente.

¿Quién está obligado a hacer KYC?

En España, los sujetos obligados por la Ley 10/2010: banca, aseguradoras, empresas de inversión, entidades de pago, proveedores de criptoactivos, notarios, asesores, inmobiliarias y casinos, entre otros. Muchas empresas que no están obligadas lo aplican igualmente para prevenir el fraude.

¿Qué es KYB?

Know Your Business: el equivalente del KYC cuando el cliente es una empresa. Incluye comprobar los datos de la sociedad, quién la representa y quién es su titular real.

¿Es seguro enviar mi documento de identidad en un proceso KYC?

Sí, si lo haces en el proceso oficial de la empresa con la que contratas y no a través de un enlace que te llega sin haberlo pedido. Desconfía de quien te pida una foto de tu DNI por un canal distinto al proceso de alta.